¡PERDON! SE ME HABÍA OLVIDADO QUE EN GUATEMALA,  “PENSAR ES UN CRIMEN” 

Ayer me llamaron para que viera un programa en CANAL ANTIGUA, en el que me estaban dando una insultada propia de una película del bajo mundo, y presencié un espectáculo digno de un tribunal de inquisición, más que un show de televisión.

Me dio dolor de patria ver cómo jóvenes, inventado historias, tergiversando información, haciendo gala de una impresionante y solemne ignorancia, con ínfulas de grandeza, se mofaban, insultaban y leían con impresionante altivez una lista de insultos, a cuál más grosero, de tuits seleccionados; y todo para descalificar a un grupo de ciudadanos que nos atrevimos a promover un diálogo.


Triste que los dueños y directores de Canal Antigua no se hubieran tomado el tiempo para explicarles a estos muchachos que perseguir el pensamiento lleva a la violencia, y que precisamente de esa violencia es de la que queremos salir los ex oficiales del ejército y los ex guerrilleros que sí combatieron y conocen las inclemencias de la guerra.


Duele el alma ver a esta juventud actuando públicamente como esbirros o como hienas deleitándose en el acoso de la víctima. Señores, por eso lucharemos por la REFUNDACIÓN DEL ESTADO pues, sobre todas las cosas, necesitamos un cambio cultural que nos saque de la miseria mental en que se ha caído.


Por momentos pensaba, al ver este lamentable espectáculo, si vale la pena seguir luchando o si sería mejor dejar que se terminen de estrellar para ver si así reaccionan. Pero inmediatamente razonaba, ¿hasta dónde tienen la culpa estos jóvenes?, si más bien ellos, quizá sin saberlo, están siendo cómplices en el encubrimiento y protección de delincuentes que sienten que, de un momento a otro, los van a llegar a traer.


Señores de este CANAL DE ANTIGUAS IDEAS Y COSTUMBRES, óiganlo bien, esas actitudes y esa prepotencia a mí me estimulan en la lucha, y le pido a Dios poder ver el país REFUNDADO para que nunca más se vuelva a corromper el alma de la juventud, manipulándolos por su necesidad de empleo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *